Fernando Centeno Chiong
Posiblemente muy pocos ticos conozcan Corea del Norte y muchos menos coreanos conocerán Costa Rica. Y si fuera lo contrario se darían cuenta de la diferencia entre una dictadura familiar y una verdadera democracia.
Luis Guillermo Solís, un académico de 57 años asumió la presidencia del vecino país hace escasos cuatro meses.
Los medios conocieron su vida familiar austera. Una vivienda de clase media, un auto, cuatro trajes y un solo reloj.
Uno de sus primeros decretos fue prohibir que su imagen fuera colocada en las oficinas públicas, ni que su nombre figurara en ningún edificio, escuela, calle, avenida o cualquier otro sitio. “Las obras son de un país, no de un gobierno”, dijo.
La bandera del partido que lo llevó al poder no ondea en ninguna oficina pública, solo la de su país, y ha prohibido cualquier culto a la personalidad.
Cuando se mudó a Casa Presidencial, lo primero que hizo fue visitar a sus vecinos y ponerse a la orden. “Me llamo Luis Guillermo Solís, y soy su nuevo vecino”, fue su carta de presentación.
Prefiere no utilizar escoltas, ni para él, ni para su familia, solo lo estrictamente necesario. Su slogan de campaña fue simple y efectivo “Conózcanme”.
A miles de kilómetros en el continente asiático está ubicada Corea del Norte, con 24 millones de habitantes gobernada desde hace varias décadas por la familia Kim y sus herederos.
El último, Kim Jong-Un asumió el poder a los 27 años en un país sumamente cuestionado por las violaciones a los derechos humanos, el culto a la personalidad, los niveles de pobreza y el alto grado de militarización y carrera armamentista. Kim Jong-Un llegó al poder bajo el lema “Nacido del Cielo”.
Según cadenas de noticias, gasta mas de 600 millones de dólares al año en artículos de lujo, tales como vehículos Mercedes Benz, instrumentos de música, equipos electrónicos, gigantescas pantallas de plasma, los mejores tequilas y whiskys, baños saunas, perros de las razas más exóticas, joyas y relojes Rolex de fabricación exclusiva.
Ha ordenado la construcción de un hotel con helipuerto y una pista para esquiar dada su afición a este deporte y entre sus controversiales decretos ha ordenado limitar a diez tipos de corte de cabello a los hombres y 14 a las mujeres.
Su imagen adorna las oficinas públicas, edificios, escuelas, museos, calles, avenidas, grandes rótulos han sido ubicados en los principales sitios y sus estatuas se multiplican en todo el país al hombre “Nacido del Cielo”, “Brillante Camarada” y “Joven General”, como también se le conoce.
Al otro lado del mundo Luis Guillermo Solís trata de cumplir un gobierno austero, lucha contra la corrupción, el servilismo, los intereses mezquinos, y un mandato basado en lo que durante treinta años practicó en la academia.
El valor del conocimiento, la honestidad y la humildad y mientras este presidente en cuatro años entregará el gobierno a su sucesor, los coreanos del norte con un dictador de apenas 27 años no saben cuando terminará su mandato.
Aunque algunos dirán que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, es erróneo afirmarlo cuando las personas conocen, ejercen y luchan por sus derechos, y participan para hacerlos valer.
Bien decía Ortega y Gasset: “Cuando los ciudadanos dejan de prestar atención por la política llegan a las instituciones políticos que no prestan atención a los ciudadanos, y eso es muy malo para la democracia”.
El autor es periodista, abogado y docente universitario.