Eddy López Hernández
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Niños, adultos y familias enteras recorrieron las calles con fervor a la Virgen María, la mayor concentración de feligreses católicos se dio en la plaza parque Juan José Quezada y miles hacían fila para dar el tradicional grito en la Catedral de León. Había más de 20 altares frente a la Alcaldía.
La tradición se celebra desde hace 67 años para rogar a la Virgen María que detuviera la quinta erupción del Cerro Negro, solicitud que según los creyentes fue escuchada y cumplida.
Según la historia, la actividad del volcán Cerro Negro no cesaba y duró más de 15 días. En esa época los techos no soportaban el peso de la arena y la ceniza, los cultivos se secaron y el ganado no tenía qué comer.
Es característico para la celebración de la Gritería Chiquita o de Penitencia, que se entreguen a los feligreses imágenes de la Virgen, en agradecimiento al favor recibido cuando el Cerro Negro tenía sumergida en arena a la ciudad de León.
El obispo de la Diócesis de León, monseñor Bosco Vivas Robelo, presidió la misa este 14 de agosto y el grito lo dio a las 6:00 p.m.
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A sus 64 años don Reynaldo Natividad Bolaños Campos es reconocido como uno de los principales escultores y restauradores de imágenes de la ciudad de León y de toda Nicaragua.
Cuando tenía 17 años empezó a trabajar como aprendiz del maestro de la restauración de imágenes, el señor Cristóbal Antolín Carrión.
Este personaje además de trabajar en escultura de yeso, madera y pintura en óleo, lo hace con fibra de vidrio dándole mayor calidad a las piezas que elabora.
Recuerda que cuando empezó a laborar en la escuela taller se le asignó la misión de responsable de la restauración de varias partes internas de la Catedral de León, como el decorado del altar mayor, entre otros trabajos.
Desde 2009 don Reynaldo se trasladó al barrio indígena de Sutiaba donde se encuentra su vivienda y taller que lleva por nombre Arte Crisan, en homenaje a su mentor.
Sus hermanos y su esposa han aprendido este arte, ellos se encargan de los detalles y la mezcla de los colores, pero es don Reynaldo quien da los retoques finales.
Según él, cada trabajo tiene diferentes procesos, dependiendo del tipo de material que se utilice. Sus piezas son verdaderas obras de arte.
LOS PRECIOS VARÍAN
El proceso para crear una imagen de fibra dura de dos a tres días y dependiendo de su tamaño puede tardar una semana.
El tema de la pintura es uno de los procesos más complejos, incluyendo los detalles. Los precios varían, hay imágenes de la Purísima que van desde 100 hasta 7 mil córdobas.
En imágenes de resina hay desde 500 córdobas, hasta 20 mil córdobas. Una imagen para la Purísima, de 18 pulgadas, de fibra de vidrio con láminas de oro, que podría tener una vida de 80 años, tiene un precio de 2,500 córdobas.
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