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Génesis Hernández Núñez
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A pesar de que en 2009 Nicaragua fue declarada por el Gobierno Territorio Libre de Analfabetismo, los datos de la Encuesta de Medición de Nivel de Vida (EMNV) 2009 y la Encuesta Continua de Hogares (ECH) de 2010, 2011 y 2012 del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) ubicaron la tasa de analfabetismo nacional alrededor del 14%.
Sin embargo, según Yadira Rocha, del Consejo de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL), “en las poblaciones indígenas, la zona rural y en ese sector sobre todo las mujeres y en los sectores muy localizados sí puede ser más del 14 por ciento, porque las cifras que se están manejando con el Inide son como las cifras promedios nacionales”.
En estas cifras la experta señala dos puntos: la educación de adultos y la educación rural. En el caso de la educación de adultos “si no se le da continuidad, pues tiende de nuevo a retroceder” y, en el caso de la educación rural, debería haber “más flexibilidad en algunos sectores, sobre todo con los niños trabajadores y en los mercados, que sea condición que los niños vayan a la escuela y que haya modalidades más flexibles que se ajusten más a los sectores sujetos de la educación porque la escuela sigue siendo formal y rígida, de ocho de la mañana a una de la tarde y esa generalmente es la hora en que la gente del campo va a trabajar”, destacó Rocha.
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