Génesis Hernández Núñez
La deforestación se está “comiendo” la Reserva Miraflor y si no se frena, en una década habrá llegado hasta el corazón de esta área protegida.
Sin embargo esta no es la única amenaza de la Reserva ubicada en Estelí, pues además el avance de la frontera agrícola de los cultivos de papa, repollo y otros no se detiene.
“La frontera agrícola está avanzando a la zona del área núcleo y si bien es cierto hay un área de amortiguamiento, ya prácticamente fueron agotados sus suelos y si usted entra al camino hacia Miraflor existe bastante piedra, entonces los agricultores de hortalizas y granos básicos están utilizando tierra que está dentro del área de la Reserva”, explicó David Quintana, de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic).
TABACALERAS USAN AGUA DE CUENCA
Quintana agregó que a todo esto hay que sumarle que “las tabacaleras ubicadas en el área de amortiguamiento están utilizando las aguas de esa cuenca para el riego y el Gobierno debería regular el uso del recurso hídrico que está en esta zona, porque los intereses de la población están por encima de los intereses que son pequeños como los empresarios, y tenemos una crisis de agua que si no se regula, obviamente van a haber serios problemas”.
Esta crisis puede verse agudizada por el empantanamiento de la laguna de Miraflor por causa de la invasión de vegetación acuática de aproximadamente metro y medio, que la está secando.
Quintana indicó que aparentemente “el Gobierno y las autoridades que convergen en esa zona no han actualizado el plan general de manejo de la Reserva, y es por eso que están permitiendo que entren personas a adquirir terrenos para la agricultura”.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A