Los menores de edad asisten con sus padres a los conciertos de la polémica cantante. LAPRENSA/AP

¡Atrevida!

Dos veinteañeras llegaron al concierto en el que Miley Cyrus regresó a su ciudad natal (Nasvhille) con camisetas que decían “R.I.P. Hannah Montana”. Quizá ese es el tema oficial de la gira Bangerz de Cyrus, un pastiche que se parece a un canal de YouTube dedicado a la cultura del absurdo.

Dos veinteañeras llegaron al concierto en el que Miley Cyrus regresó a su ciudad natal (Nasvhille) con camisetas que decían “R.I.P. Hannah Montana”. Quizá ese es el tema oficial de la gira Bangerz de Cyrus, un pastiche que se parece a un canal de YouTube dedicado a la cultura del absurdo.

Con un perro caliente volador, un enano vestido como la campana de la libertad, una decena de canciones famosas y mucho toqueteo inapropiado, el concierto fue un poco pop, un poco como la programación para adultos del cable y un poco genial.

Lo sorprendente, después de que la exestrella de televisión infantil de Hannah Montana creara todo un escándalo el año pasado con una histórica y desenfrenada presentación en los premios MTV a los Vídeos Musicales, es lo calmado que resulta en realidad su espectáculo.

Claro que Cyrus simula actos sexuales en el escenario durante algunas canciones y menciona el consumo de drogas. Pero la chica equilibra sus imágenes atrevidas y coreografías candentes con mensajes sobre la libertad y algunos toques de perfección pop.

La mayor parte de la velada fue apta para mayores de 13 años, con imágenes salidas del internet, donde está gran parte del público de Cyrus. Lo que haría que el concierto fuera clasificado para mayores de 18 años es que Cyrus no deja de decir groserías.

Para ser honestos hubo suficientes momentos escandalosos durante las dos horas y media del concierto de Cyrus, con más de veinte canciones en el set, así como gatitos voladores, perros inflables enormes, bailarinas atrevidas, lenguas gigantes e incluso una orgía simulada.

Pero también hubo muchos momentos impresionantes en los que Cyrus mostró su poder como estrella. Llevó su voz al límite atrapando la atención de los 16,000 asistentes tan solo con un micrófono y logró que las adolescentes y las mamás que las acompañaban cantaran por igual sus éxitos como Wrecking Ball y Party in the USA.

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