EMILIANO CHAMORRO Y ELÍZABETH ROMERO
A juicio del obispo de Matagalpa y miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Rolando Álvarez Lagos, Nicaragua, en la actualidad vive una violencia institucional que repercute en actos de violencia y de injusticias contra personas inocentes.
“Lo que sucede es que la violencia tiene tres dimensiones: la violencia directa, que es la que lesiona la integridad física de la persona, la violencia cultural y la violencia institucional y en Nicaragua, estamos viviendo, sobre todo, una violencia institucional”, lamentó el jerarca católico.
Briones dijo que los uniformados pretendieron presionar a su hija para que diera referencias sobre su vecino Leonel Poveda, una de las nueve personas que la Policía señala de estar implicados en los disparos contra la caravana de simpatizantes orteguistas. “Ni a la iglesia podemos ir”, criticó la mujer, quien aseguró además que en el transcurso de la semana pasada estuvieron siendo perseguidas por vehículos.
[/doap_box]
Álvarez señaló que la Iglesia católica condena cualquier acto criminal que lesiona y mata a la persona, pero a la vez, llaman a las autoridades del orden a actuar de acuerdo con las leyes para que no se lesionen los derechos humanos de personas inocentes.
En relación con la masacre del pasado 19 de julio, en la que perecieron cinco personas y resultaron 19 heridos, todos simpatizantes sandinistas, la Iglesia católica, condenó el hecho y exigió a las autoridades justicia y la verdad sobre el hecho sangriento.
“Nosotros seguimos abogando para que no se vuelvan a cometer actos criminales contra personas civiles e inocentes y se respeten sus derechos y que no se sigan encañonando a niños y mujeres, que no se continúe capturando personas sin que no se les brinde información a sus familiares de su paradero”, señaló el guía espiritual de Matagalpa.
RECONSTRUIR JUSTICIA
El obispo Álvarez dijo que la Iglesia siempre aboga por la paz y la justicia y que se respete el derecho de cada quién a pensar políticamente, por tal razón expresó que “esperamos que la justicia en Nicaragua pueda ser reconstruida”.
“Los obispos de Nicaragua hemos dicho que los actos de injusticia no se puede pretender solventar, solucionar con otra injusticia, porque la violencia engendra violencia y entonces nos arriesgamos a que la justicia quede en ruina y una población sin una ley que se respete, sin derechos humanos inscritos en la persona como ley natural, es una población anárquica y desordenada y a ningún nicaragüense le conviene que se lesione la justicia y los derechos humanos de persona alguna”, reflexionó el miembro más joven de la CEN.
POBLACIÓN ATEMORIZADA
El obispo Álvarez asegura que la población del norte del país está muy atemorizada por el uso de la fuerza que las autoridades emplean supuestamente para aplicar la ley.
“Yo te puedo decir que la población a nosotros nos dice que está atemorizada, la gente indistintamente de su filiación política, de su simpatía ideológica está con mucho miedo, indefensa, vulnerable y está clamando por el respeto a su integridad, a su privacidad, a sus derechos: está clamando y necesitando que las fuerzas del orden tengan un marco jurídico de respeto universal a la persona”, expuso el obispo Rolando Álvarez Lago.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,9 A