Rezaye Álvarez M.
A partir de hoy, la vida de Lázaro Benjamín Gaitán será distinta. Después de 46 años de vivir con un hueco en su paladar y no poder hablar o comer bien, será operado gracias a una jornada médica que realiza la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua (Aproquen) y la Universidad Emory de Atlanta, Estados Unidos.
Con la operación de fístula palatina (cierre del hueco en el cielo de la boca) Gaitán espera tener una vida “normal”, en la que pueda comer sin que se le salga la comida por la nariz o ir a la venta y decir “me da una libra de papa” sin que se le entienda únicamente la palabra papa.
Socorro Balladares, especialista en esta disciplina, explicó que el programa se apoya de actividades lúdicas para estimular a los pacientes.
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Gaitán tiene 46 años y nació con labio y paladar hendido. Actualmente se desempeña como operario de limpieza pública para la Alcaldía de Managua y desde pequeño ha sido sometido a varias operaciones para corregir su malformación.
Según él, estas operaciones han sido igual que esta última, gracias a brigadas médicas que han venido a Nicaragua, porque en el país “no hay los equipos, los instrumentos que los doctores necesitan”, afirmó.
“Procuraba comer a este lado (y señala el lado derecho de su mandíbula y como despacito, al suave, porque si no me cuidaba, me fregaba a mí mismo, si no toda la comida se me iba para arriba (y apunta a su nariz)”, narró Gaitán.
Si bien el programa de atención integral a pacientes con labio y paladar hendido le da un tratamiento en varias disciplinas a niños y niñas desde semanas de nacidos hasta los 18 años, en jornadas quirúrgicas, como la desarrollada en los últimos días, también atienden a adultos.
“Ahora que me operen, espero en Dios que el hueco se cierre y pueda comer normalmente”, aseguró Gaitán.
La atención que Gaitán recibió antes de la cirugía, la misma cirugía y los medicamentos posoperatorios, son gratuitos y proporcionados por Aproquen.
Luego de la operación, los pacientes como Gaitán, regresan para ser evaluados y recibir una terapia de lenguaje enfocada en la reeducación del habla, donde aprenderá a pronunciar de forma correcta las consonantes que antes, con el hueco, no podía decir.
En esta jornada quirúrgica realizada en esta semana, los médicos de la Universidad de Emory y los de Aproquen operaron a cinco pacientes de diferentes zonas del país, como Boaco, Chinandega y Carazo.
Solo los honorarios médicos por la cirugía de fístula palatina rondan entre los 2,000 y 5,000 dólares.
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