El arte de cantar, actuar y bailar, al mismo tiempo, regresa a la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío. Esta vez, durante el espectáculo número 23 de la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua (Aproquen).
Según Vivian Pellas, presidenta de esta institución y directora general de la puesta en escena, el objetivo principal de la obra es llevar el mensaje positivo de que la belleza está en el interior.
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“Estoy feliz, satisfecha. Esto significa mucho para mí, para Aproquen, y para todos los niños que ayudamos gracias a nuestros patrocinadores”, expresó.
Dennis Schwartz, productor general y director artístico, manifestó que son 16 personajes principales los que estarán en escena, así como más de 150 niñas de Danza Estudio Ilusiones. “Han sido ocho meses de producción musical. Son 44 canciones las que escucharán en vivo”, agregó.
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