Lucydalia Baca Castellón
Entender que el término “empresa familiar” no es sinónimo de pequeña, y que sin un gobierno corporativo que funcione correctamente, no se puede sobrevivir, son dos condiciones básicas para que las empresas familiares (grandes, medianas y pequeñas) hagan uso de las oportunidades de financiamiento que proporciona el mercado de valores a través de la emisión de instrumentos de deuda. Esta es una de las conclusiones a la que se llegó durante el foro financiando el futuro de las empresas familiares.
“Se calcula que aproximadamente el noventa por ciento de las empresas del mundo son de carácter familiar y Nicaragua no está lejos de esto… Hay empresas gigantes que siguen siendo familiares por ejemplo Ford, Walmart, Samsung y otras”, indicó Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).
Tomando en cuenta que actualmente en la región grandes conglomerados internacionales han mostrado interés por adquirir empresas familiares, se debe decidir si se venderá o empresa continuará siendo familiar.
Las que elijan la última opción deben hacer los ajustes necesarios para sobrevivir a las siguientes generaciones. El gobierno corporativo regula la integración, funciones y atribuciones de las instancias de mando y toma de decisiones de la empresa (accionistas, directores y gerentes) y garantiza la rendición de cuentas claras y con justicia, detalla Leonardo Centeno Caffarena, director del programa de empresas familiares de la Universidad Nacional de Ingeniería.
El adecuado funcionamiento del gobierno corporativo garantiza el cumplimiento de requisitos para obtener la inscripción en la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVDN) y la Superintendencia de Banco y Otras Instituciones Financieras (Siboif), paso previos a la emisión de instrumentos de deuda, ya sean papel comercial, bonos o acciones, explicó Gerardo Argüello, gerente general de la BVDN.
Este mecanismo puede convertirse en una alternativa más barata de financiamiento, que además no requiere la entrega de activos como garantía. En promedio a las empresas pagan 6.43 por ciento de interés a quienes obtienen los instrumentos bursátiles y menos del dos por ciento en comisiones al puesto de bolsa y la BVDN. Este porcentaje es más bajo que las tasas que cobra la banca comercial por los créditos.
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