El París Saint-Germain, campeón de Francia, se llevó por cuarta vez la Supercopa nacional tras ganar (2-0) ayer en Pekín al Guingamp, vencedor de la pasada Copa, gracias a dos goles del sueco Zlatan Ibrahimovic.
Los dos tantos del internacional sueco y capitán de los parisinos los anotó en la primera parte gracias a un tiro lejano (9) y a un penal (20), en el estadio de los Trabajadores de Pekín, abarrotado pese al fuerte calor.
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A una semana del inicio de la Ligue 1, el campeón y su estrella han mostrado un apetito feroz y no dieron opciones al rival.
“Hemos venido aquí por la Supercopa y por tanto a ganar, lo que es positivo”, apuntó Laurent Blanc, técnico del París SG. “También es bueno que hayamos podido continuar con nuestra preparación, trabajando y sin aligerar los entrenamientos”, dijo.
“Las únicas notas negativas han sido las lesiones de Adrien Rabiot y Lucas (Moura) que nos han supuesto un contratiempo”, se lamentó Blanc.
El Guingamp casi no existió y además falló las pocas ocasiones claras que tuvo, como un penal detenido por el portero italiano Salvatore Sirigu.
“El PSG ha ganado de manera lógica. Tuvimos la oportunidad de recortar distancias a balón parado, pero era duro correr detrás de la bola con el calor y ellos la controlaron mejor que nosotros”, explicó Jocelyn Gourvennec, entrenador del Guingamp.
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