Carla Patricia Velásquez
Por las noches todos en el pueblo se asustaban de los ruidos que se escuchaban en la noche. Un día un hombre del lugar le dijo a la gente que él iría a buscar esos ruidos para develar su misterio, él buscó por todos los lugares, hasta que en la noche se le apareció una voz que le dijo:
—soy tu sombra, ¿por qué no la dejas descansar?
El hombre salió muy asustado contando lo que había escuchado, y gritando:
—hay que descansar por las noches, que las sombras descansen, así que todos a dormir.