Nicaragua necesita producir su propia materia prima o bien importarla de países miembros del DR-Cafta, para fabricar las piezas textiles que se exportan hacia los Estados Unidos. LA PRENSA/ARCHIVO

Empleos en peligro

La preocupación empieza a apoderarse de los sindicatos de las empresas textileras que operan bajo el régimen de zona franca, por la posibilidad de que Estados Unidos no extienda a Nicaragua el beneficio conocido como Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, por sus siglas en inglés), que permite al país exportar piezas textiles usando materia prima de terceros países. Este beneficio vence este año.

Yohany López

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Cifras del Banco Central de Nicaragua y la Comisión Nacional de Zona Franca reflejan que entre enero y marzo de 2014 el empleo en este sector se redujo 1.4 por ciento, pasando de 109,671 plazas en marzo de 2013 a 108,136 al primer trimestre de 2014.

Las estadísticas revelan que en los primeros tres meses del año el sector ha cerrado 1,535 plazas. Mientras tanto Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección, afirma que si Nicaragua no logra la renovación de los TPL, el país dejaría de ser atractivo para la llegada de inversionistas de ese sector.

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La preocupación empieza a apoderarse de los sindicatos de las empresas textileras que operan bajo el régimen de zona franca, por la posibilidad de que Estados Unidos no extienda a Nicaragua el beneficio conocido como Nivel de Preferencia Arancelaria (TPL, por sus siglas en inglés), que permite al país exportar piezas textiles usando materia prima de terceros países. Este beneficio vence este año.

Según el secretario general de la Central Sandinista de Trabajadores, Roberto González Gaitán, se estima que por la falta de la extensión de los TPL, entre 20 mil y 30 mil empleos podrían desaparecer, donde la mayor presencia son mujeres cabezas de familia.

En este contexto, la representación de trabajadores sindicalistas propone la unión de esfuerzos tripartitos (Gobierno, empresarios y trabajadores) para buscar soluciones en conjunto que apoyen al sector y se evite el cierre masivo de empleos.

Entre las soluciones, González plantea que el país busque cómo importar materia prima de los firmantes del DR-Cafta y se cree el Instituto de Formación Técnica para trabajadores de zona franca. Para esta última propuesta, el Tecnológico Nacional, antes Inatec, tendría que aportar fondos, así como los empresarios.

Asimismo, aprovecharon la visita de representantes de marcas que visitan desde ayer el país, para plantearles la situación y solicitarles que respalden la petición de Nicaragua ante el Congreso de los Estados Unidos, de que se extienda este beneficio arancelario por un plazo de diez años.

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