Saúl Martínez y José Garth
“El problema es que había uno que está condenado a ocho años y ha cumplido tres (pedía), que lo sacaran porque se ha portado bien, pero le faltan cinco y así otros querían aprovechar la ‘revoluta’ para hacer charanga la cosa”, dijo.
El lunes un grupo de reos tomó de rehenes a dos policías para llegar a acuerdos con las autoridades.
A las 6:00 p.m. los reos entregaron a los policías Esmerito Gómez y Emeth Bell. Tras llegar a acuerdos, uno de ellos fue trasladado al Sistema Penitenciario.
La procuradora Violeta Irías hizo un llamado a las autoridades regionales para que gestionen la construcción de un Sistema Penitenciario en la región.
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
- 490
[/doap_box]
Las celdas preventivas de la delegación policial chinandegana están capacitadas para 126 reos. Ayer se estimaba habían 225 privados de libertad, quienes están hacinados y se quejan del calor, enfermedades y lesiones, situación que ayer fue valorada por la Comisión Interinstitucional, que el próximo 8 de agosto elegirá al Patronato de Reos.
Ayer varias madres, quienes ingresaban a las celdas preventivas en el Sistema Penitenciario de Occidente, Regional Chinandega, expresaron que sus familiares están enfermos.
“Los conflictos ahí siempre se dan, creo que la Policía debe poner más orden. A mi hijo Luis Alberto Luna, que tiene 18 años, lo acusaron por el robo de un celular, este fue entregado (el aparato) hace tres meses, pero ahora están en espera del juicio y es un atraso porque no avanza”, dijo la señora María Auxiliadora Mendoza, originaria del reparto Carlos Fonseca.
Tomasa Mendoza dijo que “mañanea” para tratar de ingresar temprano a la visita de cada martes. Expresó que en las celdas hay desaseo, lo que origina enfermedades en la piel.
Juan de Dios González, juez de ejecución y vigilancia penitenciaria de Chinandega, manifestó que la población penal ha crecido y se busca en la medida de lo posible dar beneficio legal siempre y cuando reúna el privado de libertad ciertas condiciones.
En el caso del Sistema Penitenciario de Chinandega nunca se ha conocido con precisión la cantidad de privados de libertad. “Más de un mil reos” suelen decir las autoridades, pero también ahí hay quejas de hacinamiento, enfermedades, reos que duermen en el piso, entre otras.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A