Largas filas, para comprar “frijoles solidarios”, se observaron ayer en Juigalpa. También irán a otras zonas de Chontales. LA PRENSA/T. ROTHSCHUH

Pocos frijoles solidarios para tanta gente

Con la llegada de los obispos de la Conferencia Episcopal también llegaron los frijoles solidarios. Familias juigalpinas se conglomeraron en largas filas para comprar el grano en una móvil que, a partir de ayer, se moviliza por los barrios de la cabecera chontaleña.

Tatiana Rothschuh

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Nelson Katín, del Poder Ciudadano del barrio Santa Ana, informó que disponen de cuarenta quintales diarios por cada tres zonas, señalando que con la llegada de una rastra distribuirán en las zonas 4, 5 y 6, “esto es para evitar la especulación y ayudar a los bolsillos de las familias de bajos recursos, esperamos cada mes la llegada de las rastras de frijoles solidarios”.

Indicó que después de abastecer los ocho barrios de Juigalpa, continuarán con Acoyapa, Santo Domingo y El Ayote.

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Con la llegada de los obispos de la Conferencia Episcopal también llegaron los frijoles solidarios. Familias juigalpinas se conglomeraron en largas filas para comprar el grano en una móvil que, a partir de ayer, se moviliza por los barrios de la cabecera chontaleña.

Personeros del programa de gobierno, bajo custodia policial, ofertaban en la móvil por perifoneo la libra de frijol a 15 córdobas y una venta libre a quien deseaba comprar el máximo de diez libras por persona.

Ana Karelia Sandoval, del barrio Santa Ana, dijo aprovechar para contar con las diez libras que para cuatro personas aguantarán unos 15 días. “Están más baratos que el comercio, pues aquí ya cuesta la libra 32 córdobas”, manifestó.

Felipe Peralta consideró que “es una ayuda para los pobres, pero los ‘riales’ no alcanzan, el Gobierno debiera darnos un paquete, yo soy jubilado y muy pobre”, apuntó al referir que pudo comprar cinco libras de frijoles “que en cuatro días los acabamos”.

Ana Zamora adquirió las diez libras “a precio favorable, no han dicho cuándo vuelven, si nos quieren ayudar deben hacerlo frecuentemente, pues esto que compré nos da como para siete días”.

La señora Ana Montiel, del barrio Virgen María, dijo sentirse “muy alegre porque vamos a comer frijolitos, vamos a estar pendiente si vienen pronto”.

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COMENTARIOS

  1. Davis
    Hace 12 años

    Igual que en la década de los 80 haciendo largas filas para comprar media libra de pellejo y manteca de cebo para cocinar, en este caso son frijóles ahora; la dictadura ya está implantada y se acrecentara próximamente. Más de lo mismo, violaciones a los derechos humanos, confiscaciones pero de una manera más solapada, bajo la figura del Gran Canal que no es más que una gran estafa.

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