Su teléfono no solo es su mejor amigo: ahora también es su entrenador personal, instructor, nutricionista, monitor de la calidad del sueño, laboratorio médico e incluso tu doctor.
La “salud digital” se ha convertido en la nueva Meca de la industria de la tecnología. Tanto las modestas nuevas empresas dedicadas a crear aplicaciones para móviles como las grandes compañías del sector están buscando la forma de sacar provecho a las preocupaciones sobre la salud y el bienestar.
Mientras se multiplican las aplicaciones que miden la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la glucosa y otras funciones fisiológicas, los gigantes Google, Apple y Samsung han lanzado plataformas que facilitan integrar los servicios médicos y de salud.
“Hemos llegado al punto en que tenemos sensores en nuestro teléfono o accesorios usables (como pulseras, relojes, zapatos y cintos) capaces de recopilar información que antes era imposible obtener sin acudir a un centro médico”, dijo Gerry Purdy, analista de Compass Intelligence.
“Puedes revisar tu frecuencia cardíaca con electrocardiogramas en los móviles. Los costos están bajando y estos sensores se están volviendo socialmente cada vez más aceptables”.
INVESTIGACIONES RESPALDAN
Estudios recientes sugieren que las personas que usan aparatos para monitorizar su bienestar a menudo tienen mejores resultados en la prevención de problemas de salud.
Una investigación dirigida por el Centro de la Salud Conectada halló que quienes usan aparatos móviles son más capaces de reducir niveles peligrosos de presión arterial o azúcar en la sangre.
Otro estudio, publicado en la edición de este mes de la revista Health Affairs, halló que los datos recolectados por estos equipos no solo les son útiles a los pacientes, sino además a los doctores, puesto que así pueden diseñar mejores tratamientos.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 B