Aretha Franklin. LA PRENSA/ARCHIVO

No pudo comer tranquila

La cantante está furiosa con el empleado de un restaurante en el estado de Nueva York, quien dijo a la reina del soul que tenía prohibido comer dentro del local los alimentos que acababa de pedir, porque los había pedido para llevar.

La cantante está furiosa con el empleado de un restaurante en el estado de Nueva York, quien dijo a la reina del soul que tenía prohibido comer dentro del local los alimentos que acababa de pedir, porque los había pedido para llevar.

Un portavoz de Franklin dijo que, el martes pasado, la cantante pidió una hamburguesa para llevar en un restaurante de la cadena Johnny Rockets, en la zona canadiense donde están las Cataratas del Niágara, después de protagonizar un concierto donde se agotaron las entradas.

La misma persona dijo que el empleado le gritó a Franklin, diciendo que no podía sentarse a comer, porque ella había pedido la hamburguesa para llevar.

Franklin, por su parte, expresó en un comunicado que el trabajador del restaurante se portó “muy grosero, poco profesional y desagradable”.

Una vocera de Johnny Rockets dijo que el dueño de esa sucursal lamentaba las acciones de “un empleado nuevo y muy joven”. Agregando que el propietario ya habló con el empleado y que le aclaró cuál es su política de los alimentos para llevar.

Aretha es para algunos una de las artistas más influyentes en la música contemporánea, ostentando el puesto número uno de la lista de Los cien cantantes más grandes de todos los tiempos de la revista Rolling Stone .

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