Elízabeth Romero
Ayer fueron dejados en libertad los otros tres miembros de la familia González, de Ciudad Darío, detenidos el pasado martes, quienes habían sido vinculados con la masacre del 19 de julio en el kilómetro 76 de la Carretera Panamericana Norte.
Los primeros cuatro liberados el jueves denunciaron ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que fueron presionados psicológicamente.
“Me decía primero ‘empezamos con los dedos’, después me dice ‘vamos con los dientes’”, denunció Giovanni González ante el secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona.
“Buscaban que incrimináramos a alguien de la familia, es decir, como que alguien de nosotros había cometido el acto”, señaló por su parte otro de los que fueron puestos en libertad, Roldán Torres González.
Los denunciantes expusieron ante Carmona que fueron sometidos a extensas entrevistas hasta por seis horas y con cuatro oficiales diferentes. Casi al concluir la conferencia en la CPDH, Tamara González, hermana y tía de los arrestados, dijo que Alexander, Sebastián y Carlos Enrique González habían sido liberados.
En el caso de Torres, uno de los que se enfermó mientras permaneció en las celdas de la DAJ, asegura que en una ocasión le suministraron “un jarabe”, pero en lugar de curarse esa noche se puso más grave. Esa noche tuvo problemas de respiración, pues en ese lugar no entra aire.
Luis Enrique González expuso que a él en un día lo investigaron como diez oficiales, quienes le insistían “¿por qué habían planificado la masacre, por qué ese odio?”.
Luis Enrique refirió que a él le decían que involucrara a un poblador de Darío, de nombre Leonel Poveda, reconocido liberal de ese lugar. Pese a que a Luis Enrique le aseguraba que tenían una libreta con nombre de los grupos armados, indicó que después le hacían preguntas alrededor de estos y sobre si era dirigido por alguien de Darío.
El secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona, criticó la violación de los derechos de los liberados, quienes fueron detenidos sin orden de captura.
“Por eso hemos dicho que no queremos revivir aquí a una Guardia Somocista y parece que la Policía Nacional está implementando esos métodos. Esa es una tortura que debe ser erradicada del país”, sostuvo Carmona.
Además señaló el defensor de derechos humanos que en anteriores ocasiones han denunciado las condiciones “infrahumanas” de las celdas.
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