La FIFA rechazó las solicitudes para quitar la Copa del Mundo de 2018 a Rusia, tras la supuesta participación de ese país en el derribo del avión de Malaysia Airlines en Ucrania la semana pasada, lo que provocó que legisladores en Alemania pidieran que se evalúe la sede del campeonato.
La FIFA emitió un comunicado en el que afirma que “deplora cualquier tipo de violencia” y cuestiona el propósito de reubicar la sede del torneo.
“La historia ha demostrado que boicotear eventos deportivos o que las políticas de aislamiento o confrontación no son las formas más efectivas para resolver los problemas”.
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