El papa Francisco recibió en privado a la sudanesa Meriam Ibrahim, de 27 años, quien llegó a Italia después de escapar de una sentencia de muerte en Sudán por negarse a renegar de su fe cristiana.
El pontífice “le agradeció por su fe y valentía y ella le agradeció por sus plegarias y solidaridad”, durante la reunión que sostuvo con ella, su marido y sus dos hijos pequeños, informó la Santa Sede.
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