Gloria Picón Duarte
Las cifras “mágicas” que el secretario de políticas públicas del Gobierno, Paul Oquist, mostró a mediados del año pasado durante el período de consulta para otorgar la concesión del Gran Canal parecen desvanecerse, según lo que el presidente inconstitucional Daniel Ortega dijo el 19 de julio, que para que el país siga creciendo “no se trata de esperar que a que esté el Canal”, sino que hay que seguir librando esas batallas en el sector agropecuario, la industria y la pequeña industria y el turismo.
“Un Canal Interoceánico, descubrimientos de petróleo que generan inversión masiva o circulante masivo de dólares, con la actual estructura social de Nicaragua provocaría mayor concentración de riqueza, provocaría lo mismo que provocó el petróleo en Argelia y no necesariamente una riqueza que se distribuya”, indicó Núñez.
El secretario de políticas públicas del Gobierno, Paul Oquist, aseguró a mediados del año pasado que en 2018 se verían los resultados. “Hasta el 2012 tenemos un Producto Interno Bruto (PIB) de 10.5 mil millones de dólares, un 54 por ciento más que en el 2006 y con el Canal vamos a llegar a tener un PIB de 24.7 mil millones de dólares para el 2018”, indicó.
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Las cifras de Oquist indicaban que para el 2018 el Producto Interno Bruto (PIB) del país se duplicaría y que el empleo pasaría de 623,458 personas, que existen en la actualidad, a 1.9 millones con la construcción del Gran Canal.
Carlos Langrand, diputado de la Bancada Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli), señala que lo que se vio el pasado 19 de julio fue la frustración de ver que el plan económico del Gobierno no crece y por eso está apelando a que sea el empresariado el que “saque las castañas del fuego, cuando él no está ayudando”.
Langrand explicó que en siete años Ortega no ha demostrado que tiene un plan de desarrollo de nación y esa es una de las principales debilidades, ya que las técnicas agropecuarias siguen siendo rudimentarias y el Canal se ha vendido como una panacea para falsear un poco la realidad, ya que la productividad ha sido muy baja.
El diputado Eliseo Núñez es de la idea de que no habrá tal proyecto canalero y por eso Ortega aparenta tener un papel más sensato que el de sus operadores políticos y con ello “deja una puerta abierta en el caso de que el megaproyecto no se llegue a realizar”.
En el mismo discurso Ortega dijo que hay avances positivos en la economía, pero aún hay retos. Núñez explica que hay avances, pero no hay una economía que haya reducido las vulnerabilidades, ya que la mejoría que se ha visto es porque la baja productividad en el país ha sido compensada con los volúmenes de dinero provenientes del petróleo venezolano y de las remesas que envían familiares de Estados Unidos y Costa Rica.
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