Este primer mes (agosto 2014) el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) desembolsó 18 millones de córdobas (unos 720,000 dólares) para pagar la pensión reducida a 10,951 jubilados mayores de 60 años y con al menos 250 semanas cotizadas. Actualmente se contabilizan alrededor de 26,000 beneficiarios.
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Carla Torres Solórzano
La Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM) suspendió este miércoles la marcha de celebración del primer aniversario de la pensión reducida en Managua por órdenes presidenciales.
“No es por decisión nuestra sino de la Presidencia, por evitar aglomeraciones de gente que pueden conducir a algo desagradable, entonces no hay movilización hoy”, dijo Porfirio García, presidente de la UNAM.
La marcha pretendía iniciar a las 8:00 a.m. en el monumento al comandante Hugo Chávez, en los alrededores de Plaza Inter, y concluir en el Puerto Salvador Allende.
García se presentó al lugar para comunicar a los afiliados de la UNAM la suspensión del evento y los instó a regresar a sus hogares.
LOGROS DEL PRIMER AÑO
El presidente de la UNAM manifestó que desde la aprobación de la pensión reducida la lista de beneficiarios se ha logrado duplicar. Actualmente la están recibiendo alrededor de 26,000 personas. No obstante asegura que la lista se debe depurar porque hay fallecidos.
También destacó que se ha mejorado la entrega de las llamadas “ayudas técnicas” de sillas de ruedas, muletas, andariveles, entre otros.
El nuevo reto de la organización de adultos mayores es lograr que la pensión reducida sea igual al salario mínimo. No obstante Jorge Toledo, experto en seguridad social, considera que para que pueda lograrse dicha pretensión se debe reformar la Ley de Seguridad Social, la cual establece los montos de las pensiones.
“La pensión mínima para todos los trabajadores es el salario mínimo industrial. ¿Qué pasaría para el cincuenta por ciento o más de los pensionados si a alguien que no cotizó las 750 semanas le dan como pensión mínima el salario mínimo industrial?”, cuestionó Toledo.
Además dijo que el Seguro Social no tiene el dinero suficiente para aumentar las pensiones reducidas, porque el Estado no le paga lo que le debe a dicha institución.
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