Mia Farrow, embajadora de buena voluntad de Unicef, expresó ante la sede de la ONU sobre la situación “deplorable” de la República Centroafricana y advirtió de que el país se ha convertido en el lugar perfecto para la instalación de grupos extremistas.
Farrow, tras visitar la zona, alertó de las consecuencias que el conflicto que se vive allí está teniendo para la población y, en especial, para los niños.
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