Génesis Hernández Núñez
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[/doap_box][doap_box title=»Familia es fundamental» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Otro punto clave también es la familia y el ambiente en el que se desarrolla del estudiante.
“En los buenos resultados está incluida la familia, el estudiante es el producto de una serie de circunstancias, del entorno familiar en que vive, de la cuadra, el barrio, los amigos, todo eso tiene muchísimo que ver en los resultados escolares y por ende en la calidad de la educación. El estudiante es un actor social de múltiples factores en los que se incluye la alimentación, las posibilidades de acceso cultural en su casa, de tener una biblioteca”.
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Están acostumbrados a las redes sociales y a su celular. Les da pereza todo, no quieren reflexionar y solo les gusta escuchar música. Así ve Rafael Lucio Gil, coordinador del Instituto de Educación de la Universidad Centroamericana (Ideuca) a muchos estudiantes nicaragüenses que son resultado de un modelo educativo que “lo que se está haciendo es creando robots, gente que no piensa”.
Lucio Gil explica que actualmente, debido a un ambiente educativo no suficientemente positivo los estudiantes desarrollan dos males: la incapacidad y la desesperanza aprendida.
“Hay jóvenes que aprenden a ser incapaces porque en el aula los profesores los tachan de que no valen, que no sirven, que no pueden. Muchos aprenden a desesperarse, a frustrarse porque no ven salidas y todos los días hay jóvenes que se van del país porque las condiciones del país así lo están planteando”.
Y hay un tercer problema: “Es pavoroso que nuestros jóvenes salgan del colegio con un empobrecimiento mental, no han cultivado metas, han aprendido la superficialidad, a vivir sin pensar en el futuro, no hay sentido crítico, debate, los jóvenes no aprenden a opinar, a tener criterio propio y solo aprenden lo que está mandado y que eso no se discute”.
“QUE PONGAN DE SU PARTE Y CONFÍEN EN ELLOS MISMOS”
Lucía Valenzuela Sandoval, originaria de Matagalpa, fue la mejor estudiante de Nicaragua en 2012, cuando cursaba quinto año. Hoy estudia Ingeniería Industrial y de Sistemas en la universidad Thomas More.
“Ser mejor alumna me abrió muchísimas puertas sobre todo para la universidad en que estoy, si no hubiera sido por mis excelentes notas no sé dónde estaría”, comentó.
Lucía aseguró que su motivación siempre fue su familia. “Mi consejo a los estudiantes es que confíen siempre en Dios y en ellos mismos, que pongan de su parte, aunque sientan que no pueden, que pongan más entusiasmo en lo que menos le entienden porque es lo que se tiene que reforzar más, con esfuerzo todo se puede lograr”.
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