JOSUE BRAVO / COSTA RICA
A las servidoras domésticas o asistentes del hogar en Costa Rica le siguen violando sus derechos laborales, a pesar de que tienen a favor una ley que en teoría se los garantiza, pero en la práctica sigue ocurriendo lo de hace años: trabajan extensas horas laborales con bajos salarios.
Se estima que 8.3 por ciento del trabajo infantil en Costa Rica se desempeña en ese rubro. En total, hay unas 9,500 personas entre cinco y 17 años que realizan labores remuneradas en hogares ajenos, casi todas niñas, según cifras de la OIT.
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La presidenta de la Asociación de Trabajadoras Domésticas, Rosita Acosta, lamentó que hay una ley del empleado doméstico que garantiza los derechos laborales de las servidoras, pero sus patronos siguen incumpliendo.
“No se les paga el salario mínimo, el horario de trabajo no se cumple, que son 8 horas y no están aseguradas ni a la Caja Costarricense del Seguro Social ni al Instituto Nacional de Seguros”, lamentó.
No hay un registro oficial de cuantas domésticas hay en el país, pero se calcula que son unas 180 mil mujeres que laboran en esta área, de las cuales el cincuenta por ciento son ticas, el cuarenta por ciento nicaragüenses y el diez por ciento de otras nacionalidades.
El salario mínimo ronda los 165 mil colones, unos trescientos dólares, pero la lucha de Astradomes en las últimas semanas era que el Ministerio de Trabajo aceptara otorgarles un aumento del 47 por ciento, pero el Gobierno no aceptó y ambas partes decidieron congelar la petición.
El aumento lo rechazó el Ministerio de Trabajo porque perjudicaría a la clase media de país, de la cual, la mayoría se emplea en instituciones del Estado.
El Ministro Víctor Morales propuso que las domésticas recibieran aumento cada seis meses, como al resto del sector privado, con la idea de que a este sector se les suba un poco más el pago en cada cálculo semestral.
Morales acordó con Astradomes brindar más capacitación sobre derechos y deberes a las mueres que se dedican a esta labor.
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