Roberto Mora
Tras conocerse de la existencia en el norte del país de un grupo armado autodenominado Frente Democrático del Norte 3.80, la Policía y el Ejército iniciaron un supuesto acoso a civiles de la zona y en Estelí se denunció la detención de una mujer, a quien las autoridades, según sus familiares, vinculan con este grupo armado.
La denuncia la hizo el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) de la región segoviana, a cargo de Alberto Rosales.
La Policía y el Ejército los ha interrogado y hasta ha programado citas para entrevistas clandestinas y a uno de los promotores le quitaron el teléfono celular sin ninguna orden judicial para revisar llamadas y mensajes, violentando su derecho a la privacidad.
En Estelí la situación se puso candente en una familia del barrio Villa Esperanza, donde llegó la Policía, y sin orden judicial, manifestó que haría un allanamiento, pero más allá de revisar la casa de habitación lo único que hizo fue ocupar unos pantalones camuflados y llevarse detenida a la jefa de familia, Xiomara de Jesús Sandoval.
Judith del Carmen Ponce Sandoval, hija de Xiomara, manifestó que la Policía supuestamente los agredió verbalmente y no hicieron mayores revisiones y solo responsabilizaban a su progenitora de estar vinculada con el desaparecido Guadalupe Joyas, conocido como Pablo Joyas.
Xiomara Sandoval fue quien anduvo gestionando junto con la ANPDH la repatriación de los restos de Pablo Negro para que fuera enterrado en el cementerio de Estelí.
Judith Ponce refirió que su mamá compró esos pantalones en una ropa usada de Estelí y la usa para trabajar en diferentes tareas, hasta como leñadora.
El asesor legal del Cenidh en las Segovias, Alberto Rosales, junto a la joven Judith Ponce Sandoval. LA PRENSA/ R. MORA
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A