Sin embargo, a inicios de 2014 el excandidato presidencial del Frente Amplio, José María Villalta, negó tener vínculos con los gobiernos de Nicaragua y Venezuela.
“Con Nicaragua nunca tendremos una relación normal si no respeta nuestra soberanía”, afirmó Villalta al referirse al conflicto fronterizo.
Actualmente el diputado Arguedas argumenta que su participación en la celebración es porque lleva “esa revolución en el alma”, al haber participado en la lucha contra Somoza cuando era joven.
El jefe de la fracción del Frente Amplio, Gerardo Vargas, dijo que la presencia de los legisladores costarricenses en Nicaragua puede ayudar a un posible diálogo entre los líderes de las dos naciones.
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Gloria Picón y Josué Bravo
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha creado una confusión Estado-partido con la celebración del 19 de julio, ya que aunque se trata de una fiesta nacional, los rojinegros se apropian de la misma, pero utilizando recursos del Estado.
El Gobierno no brinda detalles sobre cuánto se gasta y quién paga los costos de la celebración, sino que hasta ahora lo único que se conoce es que la Cancillería de la República y algunos ministerios han hecho las reservaciones en los hoteles capitalinos para recibir a las delegaciones internacionales que vienen como invitadas y en la Plaza La Fe, donde estaba la Concha Acústica, un sinnúmero de trabajadores de la Alcaldía de Managua afinan detalles.
Algunos excancilleres manifiestan que aunque el “19” siempre ha sido feriado nacional, los gobiernos anteriores no celebraban y no recuerdan que se hayan encargado de pagar gastos para las delegaciones de gobiernos extranjeros y personalidades extranjeras.
El excanciller Norman Caldera reconoce que es una fiesta nacional y si la Cancillería se involucra no tiene nada de raro. Lo cuestionable es que la celebración la han convertido en una “cosa partidaria”.
“Si fuera manejado como una fiesta nacional no hay problema, pero se hace una fiesta partidaria y exclusiva, ahí entramos al dilema de la confusión Estado-partido”, dijo Caldera, quien agregó que más grave aun es que en esa confusión la bandera del partido esté en todos los ministerios del Gobierno y que en los actos del presidente la bandera rojinegra ondee a la par de la de Nicaragua.
El excanciller Francisco Aguirre Sacasa también indica que hay una confusión Estado-partido en la celebración, porque aunque es una fiesta oficial nacional de Nicaragua está estrechamente vinculada con el partido que en la actualidad ostenta el poder.
Ambos excancilleres coinciden en que si las delegaciones que vienen son de presidentes, cancilleres, ministros, la Cancillería nicaragüense tiene que darles atenciones. Sin embargo, no hay detalles sobre quiénes conforman las delegaciones y lo único que ha dicho la primera dama, Rosario Murillo, en sus dos últimas apariciones en los medios oficialistas, es que vienen “delegaciones de todo el mundo”.
Hace unos días cinco diputados del Frente Amplio (FA) de Costa Rica, quienes fueron invitados para celebrar el 19 de julio, dijeron que vienen con gastos pagados.
Gerardo Vargas, jefe de dicha fracción política, aseguró que el partido de gobierno les está pagando los tiquetes de avión y la estadía durante cuatro días en Nicaragua.
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