Ana Cruz
Hoy se cumplen 35 años desde que el dictador Anastasio Somoza Debayle abandonó el país en la madrugada del 17 de julio de 1979, cuando salió en un vuelo hacia Miami, Florida. Ese día es recordado por los nicaragüenses como “El Día de la Alegría”, por la caída de un régimen dictatorial de más de cuarenta años.
Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), describió “El Día de la Alegría” como un día especial que se debe de recordar; sin embargo, lamentó que quienes lo organizan son prácticamente los que están imitando a la dictadura del régimen somocista.
“El Día de la Alegría” se ve opacado porque el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega “está imitando esa represión contra la cual se luchó, contra la que mucha gente dio su vida, empeño y esfuerzo”, afirmó Núñez.
En el marco de fechas tan importantes para el país, “Ortega no tiene autoridad moral para condenar los actos cometidos por la dictadura somocista”, aseguró la presidenta del Cenidh.
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