Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La policía fronteriza costarricense volvió a retener medicamento proveniente de Nicaragua vía contrabando, al encontrar un cargamento de 520 unidades mientras era trasladado de la frontera de Peñas Blancas a San José.
El hallazgo ocurrió en el puesto de control policial ubicado en el cruce de San Dimas, en La Cruz, Guanacaste, el primero de la carretera que conduce hacia San José.
Los productos iban repartidos en dos bultos dentro del autobús, uno perteneciente a un nicaragüense de apellido Zepeda, quien llevaba 200 cápsulas de rowachol y 300 de rowatinex.
Una coterránea de Zepeda, de apellido Acuña, ocultaba entre sus pertenencias 10 cápsulas de normolip, 10 ampollas de neurobión y 10 jeringas. Todo lo incautado quedó a las órdenes de la oficina regional del Ministerio de Salud para que sea destruido.
El Ministerio de Seguridad Pública insistió a la población a que no adquieran medicinas que sean comercializadas en vía pública y que más bien denuncien tales ventas, pues con frecuencia los fármacos contrabandeados están vencidos, son de origen dudoso y lo que contienen los empaques no corresponde a lo que dicen las etiquetas.
Dos de los mayores decomisos de este tipo ocurrieron a mediados de mayo, cuando en un caso las autoridades policiales decomisaron 3,000 unidades y en otra 1,500 más de diversos medicamentos que varios ciudadanos nicaragüenses traían desde Nicaragua.