Con esta confesión la actriz pasa a engrosar la lista de los famosos “poco amigos de la higiene”, aunque en este caso se vio obligada a hacerlo por necesidades del guion. En la cinta, Fiebre Salvaje, la estrella interpretó a una mujer adicta al crack.
Berry ha confesado que obviamente no estaba dispuesta a fumar crack y que ese fue uno de los límites que se marcó. Han pasado ya 23 años. Después de ese tiempo reconoce que era la chica nueva y tenía que intentar destacar como fuera, así que “no me lavé durante todo el tiempo que duró el rodaje, para aportar realismo a mi papel”.
Estas declaraciones las realizó al programa de televisión Live with Kelly and Michael. Durante la entrevista dijo que “fue una experiencia asquerosa, pero tengo que decir que había partes de mi cuerpo que por supuesto mantuve aseadas, digamos solo eso”.
Por suerte, esta aventura solo fue el comienzo de una reconocida carrera cinematográfica que llevó a la actriz a obtener, 11 años después, un Óscar a la mejor interpretación por su papel en Monster’s Ball.
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