No hay tregua en Gaza
Gaza/Jerusalén/EFE
Ban está “profundamente preocupado por el hecho de que los combates no se han detenido a pesar de la disposición de Israel a aceptar la propuesta de alto al fuego y el apoyo de la Autoridad Palestina”, indicó en una conferencia de prensa su portavoz Farhan Haq.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, condenó el rechazo por parte de Hamás de un alto al fuego propuesto por Egipto y aceptado por Israel.
“No puedo condenar con más dureza las acciones de Hamás, que dispara misiles contra el esfuerzo y la buena voluntad de lograr un alto al fuego en el que trabajan Egipto e Israel juntos”, señaló Kerry ante la prensa en Viena.
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Israel reanudó este martes 15 de julio sus bombardeos sobre Gaza después de que las milicias islamistas rechazaran la iniciativa de alto al fuego presentada por Egipto y muriera el primer ciudadano israelí a causa del lanzamiento de un cohete.
En un comunicado el Ejército israelí explicó que el civil, de 37 años, perdió la vida a consecuencia de las heridas de metralla que sufrió al explotar un cohete cerca del paso de Eretz, que aísla Israel de la Franja.
El proyectil fue uno del centenar que las milicias del movimiento islamista Hamás y el grupo radical Yihad Islámica lanzaron durante todo el día pese a que el gobierno israelí había aceptado la iniciativa de alto al fuego presentada por Egipto con apoyo de Estados Unidos.
La decisión fue adoptada en un tenso Gabinete de Seguridad en el que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tuvo una vez más que lidiar con la oposición de los ministros más extremistas, en particular del jefe de la diplomacia, Avigdor Lieberman y el titular de Finanzas, el ultranacionalista Naftalí Bennett.
Una aceptación del cese de las hostilidades que Netanyahu defendió como una decisión estratégica, ya que de no ser aceptada por Hamás (como así fue) daría “legitimidad a Israel para seguir adelante con la operación”.
Horas después, y ante el incesante disparo de cohetes contra el centro y el sur de Israel, el jefe del Gobierno israelí autorizó nuevos bombardeos de represalia que causaron al menos cinco muertos en Gaza, ciudad y localidades meridionales, como Jan Yunis.
En medio de la nueva escalada, Lieberman regresó a la palestra pública y presionó para proseguir con la ofensiva militar en Gaza y culminarla con la ocupación militar de la Franja.
“Israel debe llegar hasta el final. Un alto al fuego es un acuerdo tácito para que Hamás continúe fortaleciéndose”, dijo en una rueda de prensa.
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