Ileana Fátima Herrera Blandón. LA PRENSA/R. MORA

Tragedia de migrantes nicas en Costa Rica

La madrugada del domingo fue la última vez que doña María Blandón vio a su hija Ileana Fátima Herrera Blandón, de 22 años, cuando junto con sus tres niñas y su marido William Gómez emprendieron el viaje hacia Costa Rica.

Roberto Mora y Josué Bravo

La madrugada del domingo fue la última vez que doña María Blandón vio a su hija Ileana Fátima Herrera Blandón, de 22 años, cuando junto con sus tres niñas y su marido William Gómez emprendieron el viaje hacia Costa Rica.

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En la panadería donde laboraba Ileana Fátima, en La Trinidad, trabajaba también William (su pareja). Doña María Blandón, mamá de la muchacha, dijo que devengaba un salario de 1,200 córdobas quincenales, por lo que era insuficiente, sobre todo por el alto costo de la vida en esta ciudad donde están pagando treinta córdobas por libra de frijol.

Doña María relató que la alcaldesa sandinista de La Trinidad le está ayudando para hacer las gestiones del traslado de los cuerpos que podrían ser repatriados en tres días. LA PRENSA intentó hablar con la alcaldesa de La Trinidad, pero dijeron que no se encontraba.

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Viajaban indocumentados. Ileana habitaba cerca de la vivienda de su madre en el mismo barrio conocido como Caridad, del municipio de La Trinidad, departamento de Estelí. Para llegar a su casa hay que subir muchas gradas que son una especie de calle principal para este barrio construido en un cerro.

Ileana Herrera falleció en un accidente de tránsito en una carretera de Costa Rica. El conductor del vehículo en el que iba junto con sus hijas y su pareja supuestamente invadió el carril de otro auto que venía en dirección contraria.

Producto del impacto falleció la niña de 8 meses que era cargada en brazos por Ileana, quien murió después de ser trasladada a un hospital del país vecino.

Las otras dos niñas de 2 y 7 años se encuentran graves al igual que William Gómez, pareja de Ileana Fátima y padre de las dos niñas menores.

En la casa de las víctimas dicen no conocer al coyote que llevaría a esta familia hacia al país vecino; sin embargo la señora María José Cano Gutiérrez relató que su cuñada Ileana ya había viajado a Costa Rica junto con su pareja en febrero pasado.

Pero regresaron a Nicaragua para tratar de irse en familia porque les habían prometido el trabajo de cuidar una finca.

IBAN INDOCUMENTADOS

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que el vehículo en el que viajaban los nicaragüenses era conducido por un traficante de personas (coyote) y colisionó a las 4:00 p.m. del domingo 13 de julio contra un carro conducido por un pastor evangélico de apellido Vásquez, de 24 años.

“El accidente se produjo en Pocosol de San Carlos, en circunstancias aún no establecidas”, reportó el OIJ.

El accidente habría ocurrido por exceso de velocidad del vehículo conducido por un ciudadano de apellido Jarquín (aparentemente el coyote), quien permanece detenido, según la OIJ.

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