Fernando Czyz/EFE
La entrega, el sacrificio, el esfuerzo y el liderazgo son características que transforman a Javier Mascherano en el corazón de Argentina.
Además su ascendencia en el vestuario, el Jefecito representa una generación de jugadores que luego de tantas frustraciones está a un paso de escribir su nombre en las páginas más gloriosas del futbol albiceleste.
A pesar de ser el único deportista argentino con dos oros olímpicos, Mascherano necesitaba esta campaña, que enterró 24 años sin una semifinal.
Con 600 minutos jugados, el segundo capitán argentino fue el emblema de esta plantilla que buscará la tercera corona el domingo en el mítico estadio Maracaná.
“Mascherano es un baluarte, símbolo, él se sacó un gran peso de encima al pasar a semifinales. Es el único jugador que tiene doble medalla olímpica y todos los técnicos que lo conocen se lo quieren llevar a su equipo”, dijo Alejandro Sabella.
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