La municipalidad de Río de Janeiro decidió improvisar un nuevo estacionamiento para las decenas de autocaravanas y autobuses con hinchas argentinos esperados para el próximo domingo, cuando Argentina y Alemania se medirán en el Estadio Maracaná por la final del Mundial de Futbol Brasil 2014.
En pocas horas se agotaron la mayoría de los pasajes y a media mañana del jueves solo era posible conseguirlos por precios superiores a los 20,000 pesos (2,450 dólares), con la vuelta a partir del miércoles 16.
La fiebre mundialista llevó también a los fanáticos argentinos a adquirir paquetes turísticos por unos 100,000 pesos (12,200 dólares) que incluyen pasaje de avión, entradas al partido, hotel de categoría y traslados.
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Tres semanas después de haber montado en el llamado Terreirao do Samba, un estacionamiento para aficionados que llegan a la ciudad en este tipo de vehículos, la Alcaldía anunció ayer de que convertirá la Plaza de la Apoteosis, la plazoleta ubicada en la cabecera del Sambódromo, en otro local de campamento para argentinos.
La intención es poder preparar a la ciudad para los cerca de 70,000 argentinos que llegarán a Río de Janeiro antes del domingo, en su gran mayoría sin entradas para la final del Mundial y en gran parte sin reserva hotelera, según un comunicado de la municipalidad.
“La Alcaldía abrirá la Plaza del Apoteosis para el estacionamiento de los autocaravanas, ya que el Terreirao do Samba, en donde ya están 140 vehículos, está con su capacidad máxima agotada”, asegura la nota.
Así como en el Terreirao do Samba, un espacio vecino al Sambódromo destinado a bailes populares durante el carnaval, en la Plaza de la Apoteosis también serán ofrecidos baños, área de camping, locales para venta de alimentos y seguridad las 24 horas.
La decisión fue anunciada luego de que algunas autocaravanas comenzaran a estacionar en las calles aledañas al Terreirao do Samba por la falta de espacio en este local.
Río de Janeiro, que recibió a miles de argentinos cuando la selección del país vecino se midió a Bosnia en el Maracaná en la fase de grupos del Mundial, también anunció medidas para reforzar la seguridad de la ciudad ante la previsión de que llegue una oleada aún mayor de aficionados albicelestes.
Ello debido a que, en la medida en que su selección ha ido avanzando en el Mundial, es cada vez mayor el número de argentinos en Brasil.
Cerca de 60,000 argentinos estaban en Sao Paulo ayer, cuando Argentina se impuso a Holanda en las semifinales del Mundial, y un número un poco menor pasó por Brasilia hace una semana, cuando los vecinos se impusieron a Bélgica en cuartos de final.
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