La dependencia del smartphone se ha convertido en algo habitual en la sociedad moderna, donde de media un usuario revisa su dispositivo 150 veces al día, según TomiAhonen Almanac, y el número de enganchados al móvil se ha disparado un 123 por ciento en el último año, según la consultora Flurry Analytics.
“Yo me pasaba el rato en Twitter y ella en Instagram, siempre mirando fotos. No es que nos distanciáramos pero cada vez estábamos más distraídos. El iPhone tenía gran parte de culpa. Se estaba entrometiendo en nuestra vida en común”, aseguró a Efe Kevin Holesh, quien decidió tomar cartas en el asunto.
Para este desarrollador de software de 45 años el teléfono es una herramienta laboral, así que en vez de deshacerse de él optó por diseñar una aplicación que le ayudara a racionalizar su uso y así nació Moment, disponible gratuitamente para iPhone.
Moment registra el tiempo diario de uso del teléfono y permite establecer límites que sirven para que el usuario sea consciente de que está abusando del aparato.
Holesh logró rebajar a la mitad el tiempo diario que pasa utilizando su móvil, que ahora ronda los cuarenta minutos.
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