Geraldina González C.
Todos los movimientos y acciones que realiza nuestro cuerpo responden al sistema nervioso, que se encarga de transmitir las órdenes motoras y sensitivas a las distintas partes del cuerpo.
Por tratarse de un sistema sumamente sensible, el más mínimo roce o presión que pueda darse en alguna terminación o cuerpo de un nervio puede provocar dolor o malestar en la zona afectada.
De acuerdo con el doctor Noel López Vaca, ortopedista y traumatólogo del Hospital Salud Integral, cuando esto ocurre en el nervio ciático, encargado de brindar movilidad y sensibilidad a las extremidades inferiores, se produce una ciatalgia.
“La ciatalgia es un dolor que comienza en la espalda baja y se va por detrás de los glúteos, en la zona profunda. Puede ser un dolor con sensación de quemazón o calambre que baja por toda la pierna”, explica el especialista.
El nervio ciático es el más grande del cuerpo, sostiene López, y está conformado por las raíces nerviosas lumbares (L4 y L5) y las raíces sacras (S1, S2, S3, y S4), que salen por ambos lados de las vértebras.
Agrega que el dolor en la trayectoria del nervio ciático en la mayoría de los casos puede estar generado por irritación de una de las raíces nerviosas. Esta irritación puede provocarse por una hernia lumbar o una protrusión de disco lumbar aunque no haya hernia.
El peso y la postura corporal pueden influir en la irritación del nervio.
“Cuando el disco intervertebral tiene demasiado peso puede protruirse hacia atrás o hacia al lado y se puede encontrar con una rama nerviosa y comprimirla o solo rozarla. El nervio es tan sensible que cualquier cosa que lo incomode genera dolor que baja por la raíz nerviosa, se integra con las otras y se incorpora en la trayectoria ciática”, detalla el ortopedista y traumatólogo.
De igual manera, el nervio ciático puede sufrir irritación en cualquier parte de su trayectoria más baja, por ejemplo en la zona glútea generando dolor, el cual se conoce como síndrome piramidal o ciatalgia del piramidal.
Aunque la ciatalgia puede manifestarse a cualquier edad, el especialista sostiene que el pico de frecuencia se encuentra entre los 20 y los 50 años, justamente en la etapa de mayor productividad del ser humano.
Cuidados
Para evitar la irritación del nervio ciático, el doctor López brinda las siguientes recomendaciones.
*Conservar higiene de la columna. “Esto implica hacer movimientos lo más anatómicos y ergonómicos posibles, no pelearse con la función de la columna, tener una pared abdominal saludable, una musculatura abdominal adecuada y un peso ideal”.
*Ejercitarse regularmente.
*No levantar objetos pesados inclinando el cuerpo hacia adelante. “Por cada cinco grados que yo flexiono la columna hacia adelante la presión sobre ella aumenta 30 por ciento, por lo que el disco sufre mucho peso. Si voy a recoger algo del suelo lo mejor es hacerlo con la espalda recta como quien hace una sentadilla y lo recojo sin inclinarme hacia adelante, es decir, sin salirnos de nuestro centro de gravedad”.
*Generar una pared abdominal adecuada. La fuerza en la musculatura abdominal ayuda a estabilizar la columna.
*Utilizar una dona ortopédica para distribuir el peso al permanecer mucho tiempo sentado sobre una superficie dura.
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