Caracas/ AP
Tras renegar por más de una década de la banca internacional, a la que considera emblema del capitalismo, el gobierno venezolano se reunió con bancas de inversión para intentar cambiar la percepción de riesgo del país y preparar el escenario para próximas medidas económicas.
Los encuentros que tuvieron lugar el mes pasado en Londres y Caracas ocurren en el contexto de una severa crisis económica, situación que ha alimentado las versiones de que esas reuniones podrían ser la antesala de cambios en la política económica del presidente izquierdista Nicolás Maduro que implicarían fuertes medidas de ajuste.
El impacto de las reuniones fue inmediato. El riesgo país de Venezuela bajó de 970 a 914 puntos básicos entre la segunda y última semana de junio, alentado por los anuncios del nuevo hombre fuerte de la economía venezolana, el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, quien aseguró a los inversionistas en Londres que el Gobierno cumplirá con los pagos de deuda pautados para el segundo semestre del año y que se realizará una unificación cambiaria.
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