Como verdaderos héroes fueron recibidos ayer en Bogotá los 23 jugadores de la Selección colombiana de futbol y el técnico José Pekerman, quienes llegaron de Brasil luego de su histórica clasificación a los cuartos de final de un Mundial de Futbol.
Río de aficionados llegó al aeropuerto El Dorado, de la capital colombiana, para recibir a sus ídolos, luego se apostaron a ambos lados de las calles para ver pasar el autobús que los llevó al Parque Simón Bolívar y al cual siguieron paso a paso con la intención de acercarse y por lo menos tocarlo.
[/doap_box][doap_box title=»COLOMBIA SE DESBORDÓ» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box][doap_box title=»JAMES RECORDÓ A FALCAO» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Con voz entrecortada por la emoción, Rodríguez señaló que “quería recordar a alguien que no está” al referirse a el “Tigre” del que dijo: “También hizo parte” del equipo que llegó a los cuartos de final del Mundial, fase en que fue eliminado por Brasil. “Te queremos mucho”, agregó James al referirse a Falcao, a quien una lesión en la rodilla izquierda le impidió recuperarse a tiempo, pese a que el entrenador argentino José Pekerman lo esperó hasta el último momento.
[/doap_box]
Tomaron fotografías y saludaron de lejos a esos héroes que los hicieron soñar y que registraron hasta hoy la mejor actuación de una Selección colombiana en los cinco Mundiales en los que ha participado.
La mancha amarilla y roja que se pudo observar en las calles se fue moviendo detrás de la caravana hasta el Parque Simón Bolívar con banderas, globos, pitos y pancartas, con agradecimientos al equipo y a su técnico José Pekerman.
“No perdimos el Mundial, el Mundial nos perdió a nosotros” o “Pekerman, sos colombiano”, fueron algunos de los mensajes que se pudieron oír entre los aficionados que convirtieron este día en una verdadera fiesta patria gracias al futbol y a los protagonistas quienes, luego de 16 años, llevaron nuevamente a Colombia a la cita mundialista más importante del llamado “deporte rey.”
Al paso del autobús que trasladaba a los jugadores, escoltado por la Policía, los hinchas gritaban, cantaban y los saludaban en medio de lágrimas de felicidad por tener tan cerca a los jugadores que respondieron con un saludo, una sonrisa, y hasta el ondear de la bandera, como lo hicieron Freddy Guarín y Juan Guillermo Cuadrado.
El Parque Simón Bolívar, con capacidad para más de ochenta mil aficionados, fue insuficiente para recibir a todos los hinchas que querían formar parte de la gran fiesta de bienvenida de la Selección y muchos de ellos debieron conformarse con las cuatro pantallas gigantes en las que pudieron disfrutar de los grupos musicales que abrieron el espectáculo y luego de las palabras de algunos de los protagonistas del día.
Afiches de los jugadores adornaron también el escenario, pero uno en especial sobresalió y fue el del 10 de Colombia, James Rodríguez, goleador hasta el momento del Mundial, con seis anotaciones.
“James te amo” o “James, quiero un hijo tuyo”, fueron otros de los mensajes que se alcanzaron a leer en algunas pancartas de las seguidoras de uno de los mejores jugadores del grupo.

Ver en la versión impresa las páginas: 7 D