William Aragón
Los estudiantes de La Carbonera tienen dos aulas de clases nuevas. Las mismas fueron construidas con el apoyo de misioneros nazarenos de Ohio, Estados Unidos, quienes llegaron al país con el propósito de mejorar las condiciones de vida de los pobladores de Somoto.
Unas cuatro veces al año, Somoto recibe a los misioneros que viajan de Estados Unidos. Cuando ellos llegan, la comunidad mejora porque les ayudan a construir escuelas, viviendas, letrinas, pozos de agua y hasta la entrega de ropa, calzados, alimentos, libros y juguetes que benefician a la niñez.
El reverendo Denis Espinoza, de la iglesia del Nazareno de Nicaragua, destacó la presencia del grupo de religiosos y dijo que en esas aulas se da instrucción bíblica a niños y jóvenes.
También son utilizadas por el Ministerio de Educación (Mined) para atender a los estudiantes de secundaria.
Espinoza aseguró que el apoyo de esta delegación estadounidense incluyó también la construcción de la segunda fase de la casa pastoral y el enverjado de la cerca de la propiedad en La Carbonera.
OTRAS AYUDAS DE LOS MISIONEROS
Otra delegación integrada por 19 miembros, también de Ohio, estuvo en estos días en la ciudad de Somoto, en Madriz, trabajando en la primera fase de la construcción del templo de la iglesia del Nazareno, del sector 18. “Estuvieron haciendo trabajos con la niñez con las Escuelas Bíblicas Vacacionales, y que se extendió a comunidades somoteñas de Motuce, Cacaulí y Sonís”, señaló el reverendo Espinoza.
De acuerdo con Espinoza, unos 200 niños han sido beneficiados con alimentos y ropa que traen los misioneros al país.
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