Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
Un optimismo generalizado de triunfo, salpicado con aislada dosis de nerviosismo, es el ambiente en Costa Rica previo al histórico partido de cuartos de final de su selección contra Holanda, que dejará al último clasificado a semifinales de la Copa del Mundo Brasil 2014.
Este país aún no explota pero toda esta semana ha calentado el ambiente en redes sociales, medios de comunicación, centros de trabajo, hogares y lugares públicos; donde a nadie le queda duda que Costa Rica saldrá airosa y una vez más sorprenderán al mundo sobre el nivel que ha logrado en esta Copa del Mundo.
“!Vamos a ganar!”, dice la aficionada costarricense Patricia Badilla , mientras transita en una de las principales avenidas del centro de San José, donde el comercio informal vuelve a mercadear banderas, camisetas, gorros, cornetas y cualquier otro artículo alusivo a “La Sele”, como aquí llaman a su selección.
La confianza de los ticos se basa en el éxito obtenido en la fase de grupos, cuando derrotó a Uruguay e Italia, y empató con Inglaterra en el llamado grupo de la muerte. “Vamos a ganar. Ya le hemos ganado a dos campeonas del mundo y empatamos con otro. Será David contra Goliat pero Holanda ya no nos asusta”, añadió Roberto Ramírez.
En el centro de San José, aficionados van y vienen, la mayoría ataviados de los colores de su bandera blanco, azul y rojo. La corneta de los autos suena en las carreteras, en señal de triunfo y el deseo de que llegue la hora del partido para empezar a disfrutar.
Muchos se dirigen a sus casas para ver el partido en familia, otros a un bar o restaurante, pero claro está que nadie quiere perderse esta jornada histórica.
El optimismo lo lideran los seleccionados como Johnny Acosta, el defensa que sustituirá el nicaragüense Óscar Duarte en la zaga de los ticos, quien desde Brasil dijo a los medios “ya pasamos por donde más asustan”, en referencia al grupo de la muerte, y añade que el equipo está preparado para vencer a Holanda.
Las redes sociales también sirve de escenario con los picarescos “memes”, donde los ticos hacen gala de su humor, parafrasean canciones, hacen foto montajes y hasta se burlan de los “piscinazos” de Arjen Robben, el jugador más temido en la maquinaria naranja.
Los medios se han ocupado de preparar el buen ambiente, con información de los seleccionados desde Brasil, comparando estadísticas y recordando momentos históricos como el del 2001, cuando Costa Rica venció a Holanda 3-1 en el inicio del Mundial Sub-20 en Argentina, con Robben como jugador y Louis Van Gall como técnico. Aquí se espera que ese resultado se repita.
La familia de Duarte no escapa a la ilusión, la fe de poder pasar a semifinal, aunque vive el momento con mucho nerviosismo.
“Hoy más que nunca son los nervios. Sabemos que Óscar no jugará por eso deseamos aún más que gane Costa Rica porque queremos verlo en semifinales y sabemos que Costa Rica pasa hoy y que Óscar jugará en semifinales”, dijo su hermana Cinthia Duarte.
“Nos hubiera gustado que jugara Óscar, pero ni modo es fútbol y desgraciadamente le toca en este partido estar fuera. Aquí estamos apoyando como siempre a Costa Rica, juegue o no Óscar, porque son un equipo y esperando el triunfo de Costa Rica para pasar a semifinal y que le toque nuevamente a Óscar jugar”, añadió su padre, Óscar Duarte Reyes.
Los inmigrantes nicaragüenses no escapan a la euforia y aunque la mayoría apoyan a Costa Rica, por el aporte que ha hecho Duarte y el agradecimiento de trabajar en este país, hay quienes discreta y solapadamente tienen sentimientos adversos originados por la histórica fricción entre ticos y nicas.
La prensa nacional ya se frota las manos como señal de desesperación para que suene el pitazo inicial del partido y hay periodistas como Jorge Martínez, el enviado especial de Teletica a Brasil, que dan por un hecho que Argentina será el rival de Costa Rica en semifinales.