Los zagueros brasileños metieron el hombro y la cabeza, para empujar al equipo local hacia las semifinales, en un partido friccionado ante Colombia. LA PRENSA/AFP

Brasil en la pelea

Aún sin alcanzar la magia que lo volvió una referencia en el futbol mundial, Brasil recurrió a sus zagueros para imponerse a Colombia 2-1 y garantizó su pase a semifinales de la Copa Mundial, en las que se topará con Alemania.

Aún sin alcanzar la magia que lo volvió una referencia en el futbol mundial, Brasil recurrió a sus zagueros para imponerse a Colombia 2-1 y garantizó su pase a semifinales de la Copa Mundial, en las que se topará con Alemania.

Además de apagar los chispazos del ataque colombiano, Thiago Silva y David Luiz se encargaron de las anotaciones brasileñas, mientras James Rodríguez descontaba para los cafeteros tras un penal.

[doap_box title=»UN PARTIDO LOCO» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Colombia pretendió reaccionar en medio de la fiesta brasileña, pero fue un arrebato de rabia. Juan Cuadrado tuvo cerca el 1-1 con disparo que terminó en saque de esquina.

Fue la dinámica que adquirió el partido. Desde ese momento alocado, roto. Un cuerpo a cuerpo descarado que benefició a Brasil, más asentado en la faena, aunque también trabado, brusco, sin continuidad.

No hubo juego en el centro del campo y en el vaivén Brasil estuvo cómodo. Cada vez que llegó al área cafetera dio sensación de peligro. La zaga colombiana tiritaba. El meta David Ospina sacó a su equipo de más de un apuro.

[/doap_box][doap_box title=»COLOMBIA NO DISFRUTÓ» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

El técnico argentino del conjunto cafetero, José Pekerman habló en la previa de un partido para disfrutar. No dio esa sensación en Colombia, siempre por detrás. Sin capacidad de reaccionar de forma adecuada en el partido del Mundial que se encontró en desventaja. El cuadro cafetero no tuvo capacidad para la pausa. James lo buscó, pero en cada intento se sintió avasallado y abrumado, al igual que Cuadrado.

[/doap_box][doap_box title=»EL DOMINIO CONTINÚA» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

  • 16-8-2
Después de la victoria ayer, Brasil llegó a 16 victorias en 26 duelos con Colombia, con la que también ha empatado en ocho ocasiones y pierde dos veces. De modo que la historia volvió a tener un gran peso en este partido entre sudamericanos.

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Brasil acabó agobiado, mirando el tiempo en una cuenta atrás interminable y resguardando su meta. Con el miedo en el cuerpo tras el penalti de Rodríguez.

El partido se agitó pronto, propiciado por un error en cadena de la zaga colombiana en un saque de esquina botado por Neymar. Thiago Silva, sin oposición, empujó el balón a la red. Solo habían transcurrido siete minutos de partido, cuando el marcador se puso 1-0.

Otra jugada a balón parado acabó con las dudas de Brasil y con el ímpetu colombiano. Una falta lejana, un obús de David Luiz volvió a superar a Ospina, para el 2-0, que fue como mazazo para sus rivales.

Carlos Bacca salió por Teófilo Gutiérrez. No había jugado un solo minuto el atacante del Sevilla cuando en la primera que tuvo fue trabado por Julio César. James marcó el penalti. Su sexto gol, el cual metió a Colombia otra vez en la pelea a falta de diez minutos. El equipo de Pekerman trató hasta el final. Brasil se ahogaba en su área y sus zagueros se tenían que multiplicar. Colombia acentuó el acoso y rondó el gol, pero el tiempo acabó su sueño.

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