Génesis Hernández Núñez
Desde hace siete años, don Eugenio Zelaya, habitante de Apawás, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, solo siembra para consumo de su familia “solo producimos cada seis meses, en postrera (invierno) y verano para sustento de la familia porque si no ya nos hubiéramos muerto”.
En su misma situación se encuentran otros 149 productores que desde el año 2007 fueron contactados por Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) para que les vendieran sus tierras, pues en ese lugar se construiría la Hidroeléctrica Tumarín.
500
familias, de al menos siete miembros cada una, son las que habitan el poblado de Apawás y zonas aledañas que serían afectadas por la construcción de la hidroeléctrica Tumarín.[/doap_box]
En 2009 hicieron la primera negociación con el consorcio y establecieron el precio de sus propiedades en 818 dólares por manzana.
En mayo de 2013 renegociaron el monto hasta 1,200 dólares por manzana con el compromiso de que CHN pagaría en agosto de ese año, pero eso no ocurrió.
“El 3 de abril de este año, llegó a San Pedro del Norte el señor Nelson Simoes, representante de CHN. Nosotros le dijimos que queríamos el pago el 15 de mayo, pero nos dijo que no quería ponerse la soga al cuello, que nos iban a pagar en julio”, manifestó Isabel Díaz, presidenta de la junta directiva de productores.
Francisco Delgadillo, apoderado especial de la junta directiva de productores explicó que estos “tienen siete años de no sembrar y de no criar ganado porque temen que en cualquier momento les digan que desalojen las tierras porque ya van a empezar la construcción y nadie se arriesga a hacer una cerca o potreros o nuevos siembros de zacate o cosechas más a largo plazo”.
“Ya son siete años de engaños, lo que nosotros queremos es que a ellos los desengañen, que les digan si el proyecto Tumarín va o no va”, puntualizó Ángela María Solórzano, representante legal de los productores de Apawás.
Van a iniciar protestas
Isabel Díaz, presidenta de la junta directiva de productores de Apawás, solicitó “que sea el Gobierno que nos apoye, que les diga a estos señores brasileños que si no hay dinero que se retiren del país, que nos paguen los daños y perjuicios y que se vayan a la chingada porque nosotros no teníamos en venta nuestras fincas, no nos estorbaba el lugar, vivíamos felices y ahora somos completamente infelices, estamos muertos en vida”.
Díaz también informó que “no nos vamos a ir, vamos a hacer una huelga de hambre y que se de cuenta CHN que mañana (hoy) vamos a las oficinas a que nos den una respuesta porque solo saben decir que el Gobierno está en reunión, queremos que nos resuelvan ya”.
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