Nectalí Zeledón
Una versión mejorada de Brasil, desde la táctica y personalidad, doblegó 2-1 a una Colombia de muchos altibajos, y avanzó a las semifinales de la Copa del Mundo Brasil 2014.
Los cariocas disputarán ante Alemania el boleto a la Final el próximo martes sin su líder, el defensor Thiago Silva (7 minutos), autor del primer tanto, pero con su compañero de brega David Luiz (69), responsable del segundo, en estado de ebullición.
Thiago Silva espantó los fantasmas de una temprana eliminación al cabecear un en tiro de esquina aprovechando la displicencia defensiva de Carlos Sánchez. Neymar ejecutó la falta cerrada, Fred y Paulinho, los jugadores de mayor estatura de Brasil, arrastraron marca, y Thiago quedó solo frente a la portería para inaugurar el duelo.
El tanto desestrezó a Brasil que inclinó el duelo a su favor, muy disputados por ambos. Con transiciones rápidas y pases de primera intención cerca del área, los cariocas presionaron constantemente a Colombia, que dio muchas segundas oportunidades.
Los volantes cafeteros estuvieron desaparecidos durante más de una hora. Los rebotes ofensivos les cayeron a Brasil que puso a prueba en varias ocasiones los reflejos del portero David Ospina de poco trabajo en la segunda parte y espectador del tanto de David Luiz.
El zaguero brasileño con un potente disparo de más 25 metros anidó el esférico en la portería de Ospina, tras una falta de Rodríguez sancionado por Velasco Carballo con cartulina amarilla, muy rigurosa la penalización.
James Rodríguez, anulado durante la primera parte, estuvo más suelto en el complemento. De él salió el pase que originó el penal, tras una falta Julio César sobre Carlos Bacca.
Rodríguez tiró el penal y lo definió con acierto, como lo ha hecho en sus anteriores cinco tantos que lo tienen como el máximo convertidor del Mundial, torneo del que Colombia se despide con dignidad, tras alcanzar los cuartos de final por primera vez.
Brasil aún sueña con el hexacampeonato. Su serio partido le permite aspirar.






