[doap_box title=»Un gran regreso» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
1994
había sido el último Mundial en el que asistió Colombia, que luego se perdió tres ediciones seguidas, hasta ahora.[/doap_box]
José Pekerman tenía razones de sobra para elogiar el lucimiento individual de varias de las figuras de Colombia tras conseguir la clasificación a los cuartos de final de la Copa del Mundo.
La exquisita clase de James Rodríguez, encarnada en los goles que marcó en la victoria 2-0 ante Uruguay. El regate de Juan Cuadrado. El acierto del portero David Ospina cada vez que se vio exigido.
Pero el técnico argentino de Colombia acabó disparando una frase que describe el momento de gracia que envuelve a una selección que ya presume del mejor Mundial de su historia.
[doap_box title=»La clave» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La contratación de José Pekerman se concretó en enero de 2012, en reemplazo de Leonel Álvarez, cuyo ciclo apenas abarcó cuatro meses y tres partidos oficiales.
El timonel de 64 años puso orden dentro y fuera de la cancha, con cambios en la rutina de entrenamiento, poniendo distancia con la prensa y hasta cómo se comunicaban las convocatorias.[/doap_box]
Siempre digo que tiene que ver con lo colectivo, afirmó Pekerman Cada uno de los futbolistas rinde al máximo cuando el colectivo funciona y ayuda muchísimo.
Quizá el mejor ejemplo es el segundo tanto frente a Uruguay, precedido por 10 toques entre ocho de los 11 jugadores colombianos antes de que Cuadrado cediera el balón de cabeza para la definición de James.
Algo de ese mérito debe recaer en el trabajo de Pekerman, quien también dirigía a Argentina en el Mundial de 2006 cuando Estaban Cambiasso anotó frente a Serbia un inolvidable gol tras 25 toques argentinos. Yo creo que la clave ha sido que ha logrado entender la idiosincrasia de nuestro futbol, de los jugadores que han pasado por esta selección y que siempre supo poner lo colectivo por encima de lo personal, dijo el portero suplente Camilo Vargas cuando una periodista inquirió sobre lo consideró como la rareza de un técnico extranjero dirigiendo a Colombia.
Se abocó a sacarle provecho a la generación de talento más notable desde aquella que lideraron Carlos Valderrama y Faustino Asprilla en la década de los 90. Luego de ausentarse de los mundiales en tres ediciones seguidas, Colombia se clasificó como segunda en Sudamérica y afronta su duelo de cuartos de final ante Brasil mañana señalada como el equipo de mejor rendimiento en el torneo. Ni la baja por lesión del delantero Radamel Falcao ha podido descarrillar a Colombia, con 11 goles a favor y dos en contra tras cuatro partidos.
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