Tatiana Rothschuh
Manuel Flores, presidente de la Cámara de Turismo (Cantur), de Chontales, expresó preocupación por el cierre de 48 negocios, entre bares y restaurantes del departamento, en su mayoría asfixiados por los impuestos y alto costo de la energía, y además denunció abusos e irrespeto a los procedimientos que establece la normativa policial para la regulación de los negocios de bebidas alcohólicas.
El bar Tacho permaneció cerrado durante 17 días, y de acuerdo con su dueño Anastasio García, sus pérdidas ascienden a más de sesenta mil córdobas. Refirió que el argumento policial fue el incumplimiento con el horario, por lo que debió defender su derecho en todas las instancias para que abrieran un negocio, cuyas utilidades le permiten ayudar a 120 lustradores y a la niñez pobre de Juigalpa, a través de la Fundación La Peña de Tacho.
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Aseguró que previamente se contabilizaban 139 negocios sujetos a cierre, según informó la Policía en la Comisión Interinstitucional, pero el pleno aprobó darles tiempo. Muchos lograron ponerse al día, pero una buena parte enfrenta problemas y ya el proceso de cierre va en marcha.
“Algunos restaurantes deben hasta más de cien mil córdobas en impuestos a la Administración de Rentas, donde existe intransigencia, no aceptan arreglos de pago, debe cancelar el total adeudado o lo cierran”, apuntó.
El comisionado Andrés Chacón, jefe de Seguridad Pública de Chontales, argumentó que al dueño de negocio que no cumplió en tiempo y forma los requisitos para renovar permiso, le será cerrado el local, aclarando que tenían hasta abril para hacerlo, y se les dio como prórroga hasta mayo.
Según el jefe policial, son veinte negocios los que serán cerrados en el departamento.
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