Tania Sirias, Rezaye Álvarez y Leonor Álvarez
Más preguntas que respuestas dejó la disertación del jefe de la bancada sandinista y miembro de la Comisión del Gran Canal, Edwin Castro, luego que se declarara desconocedor de la ruta que tendrá esta obra. Tampoco sabe cuándo estará listo el estudio de impacto ambiental que realiza la empresa HKND, del chino Wang Jing.
Castro, quien brindó una conferencia a estudiantes de diversas universidades, dijo que por “órdenes de la presidencia, la ruta del canal no será por el Río San Juan ni por la Reserva Indio Maíz”, sino que “pasará más arriba”, sin precisar cuál será la ruta.
Sobre el anuncio que hizo el Ministerio de Relaciones Exteriores, de que el asesor de Políticas Públicas de la Presidencia, Paul Oquist, dijo que esta semana se daría a conocer la ruta, Castro se limitó a decir: “yo no sé, no tengo ni la menor idea, pregunten a la Cancillería, yo no tengo una bolita para saberlo”.
BARCOS CRUZARÁN EN 30 HORAS
Otro de los adelantos que hizo Castro, es que los barcos que crucen el canal de Nicaragua lo harán en un tiempo de 30 horas, mientras que, según él, los que cruzan por Panamá lo hacen en siete días, por lo que esto representa un ahorro para los empresarios.
Agregó que la empresa concesionaria proyecta que la construcción del canal será de una vía de al menos 190 kilómetros en tierra y 80 kilómetros a través del lago Cocibolca, con un ancho de no menos de 150 metros, para barcos del doble de la capacidad de los que cruzan el canal de Panamá.
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LA ADVERTENCIA DE UN EXPERTO
Sin embargo, José Leonel Gutiérrez, administrador de empresas con especialidad en transporte marítimo, otra de las voces no consultadas por el Gobierno para aprobar la ley que otorga la concesión del Canal y parte de la soberanía de Nicaragua a China, en un reportaje publicado en LA PRENSA el 18 de junio de 2013 hizo un llamado a la autoridades a desistir de esa acción ya que advierte que los daños, no solo ambientales y sociales, sino financieros principalmente, serán catastróficos para el país por la inviabilidad financiera del citado proyecto.
“Si el Canal de Panamá tiene un ancho de 80 kilómetros y un tiempo promedio de tránsito de 18 horas o menos, por su lado el Canal de Nicaragua anda por los 280 kilómetros con una travesía de unas 60 horas. ¿Dónde está la ventaja de utilizar el Canal por Nicaragua?”, se preguntó en esa ocasión Gutiérrez.
El experto recuerda que Panamá, para su plan maestro de administración 2005-2025, “realizó un proceso de evaluación y análisis de más de 5 años con la participación de 150 expertos de diferentes nacionalidades y técnicos panameños, más un plebiscito mientras que en Nicaragua se aprobó una ley en dos semanas. ¿Eso es fiable?”, se preguntó.
Castro también dijo que el Ejército, la Policía, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Cámara Americana de Comercio de Nicaragua (Amcham) se integraron a la Comisión del Gran Canal.
LA PRENSA intentó comunicarse con Diego Vargas de Amcham y José Adán Aguerri, representantes de las organizaciones empresariales en el Gran Canal, pero ninguno respondió las llamadas ni contestó mensajes.
El diputado Eduardo Montealegre dijo que la construcción del canal “es una farsa”. Agregó que “la semana pasada el mismo Gobierno anunció una reunión con bombos y platillos con el Banco Mundial, que luego el mismo Banco Mundial salió desmintiendo”, dijo el líder opositor.
¿CANAL AMBIENTAL?
A nivel internacional, Oquist ha presentado en varias ocasiones al Canal Interoceánico como una obra a favor del medio ambiente e incluso “permitirá el financiamiento de la reforestación masiva de Nicaragua”, según dijo el pasado 26 de junio durante su intervención en la Asamblea Ambiental Mundial de Naciones Unidas, efectuada en Nairobi, Kenia.
El diputado Castro dijo que la empresa concesionaria está obligada a reforestar toda la cuenca de la obra del canal y que las especies que se vean amenazadas serán trasladas a reservas silvestres y áreas protegidas del país.
Oquist afirmó que el Canal “contribuirá a reducir en un cincuenta por ciento las emisiones de gases de efecto invernaderos del transporte marítimo de dichos buques entre las costas orientales de las Américas y los puertos de Asia”.
Sin embargo, para la abogada ambientalista Mónica López Baltodano es necesario que el Gobierno “transparente con qué metodología sacó ese cálculo y si se está tomando en cuenta las emisiones que se van a generar en el país por la construcción y funcionamiento del Canal”.
ECOTURISMO EN EL CARIBE
La empresa HKND Group detalló en su página web que el subproyecto contribuirá al desarrollo ecoturístico en el Caribe, la silvicultura, la pesca y el medio ambiente a lo largo del Canal.
“Atraerán a los turistas de todo el mundo a explorar la espléndida historia indígena”, reza la información en la web.
Para Víctor Campos, subdirector del Centro Humboldt, una obra como la del Canal Interoceánico con zonas de turismo ecológico son “incompatibles”.
En la información también se menciona la “espléndida historia indígena”, pero la semana pasada, el Consejo de Ancianos del Caribe Sur nicaragüense solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la protección de sus comunidades y de las afrodescendientes ante la posible construcción del megaproyecto.
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