Jerónimo Duarte Pérez
La jurista Azahálea Solís explicó por más de tres horas a más de 300 productores qué significaría la construcción del Gran Canal, en el auditorio de la Iglesia católica en Nueva Guinea.
Solís indicó que la construcción de dicha obra no tiene principio ni fin, pero de construirse, Nicaragua entraría en un caos porque las tierras las tendrán que entregar sus dueños a precio de “guate mojado”.
Según la jurista, nadie tendría que reclamar nada tras los acuerdos que el Gobierno firmó con el empresario chino Wang Jing, los cuales ya se están cumpliendo, empezando por la reforma a la Constitución Política de la República. “Por dónde pasará el Canal? Nadie lo sabe, solo Daniel Ortega y los dueños de tierra tendrán que ceder al precio que digan ellos”, aseveró Solís.
El extrabajador de la Alcaldía de Nueva Guinea, José Edilberto Cabrera, dijo que la comuna a través de Catastro tiene valorado en 300 córdobas la manzana de tierra que está cerca de carretera, y en 13 córdobas la que está al fondo de la montaña. “Eso significa que las tendremos que entregar (las tierras) a ese precio”, dijo Cabrera.
Las personas que participaron en el encuentro coinciden en que existe temor con el proyecto del Canal, el cual no es bienvenido. Rubén Orozco y Javier Valladares dijeron que Daniel Ortega está entregando Nicaragua a extranjeros. Solís también refirió a los productores los posibles daños ambientales.
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