Génesis Hernández Núñez
César Amador Kühl conservó su vocación y conocimientos médicos aun cuando estaba muy enfermo e incluso cuando el paciente era él.
“A mí me llama la atención que a pesar de sus problemas médicos, el doctor mantuvo siempre una memoria lúcida, su inteligencia era impresionante, casi que te decía qué era lo que tenía y a veces dirigía el tratamiento que mejor le correspondía y con una gran certeza”, expresó el neurólogo Gerardo Alí Reyes.
- 1925 el 13 de septiembre de ese año nace César Amador en Matagalpa. Falleció a los 88 años.
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Pero la noche de este sábado, la vida del doctor César Amador Kühl, primer neurocirujano de Nicaragua, se apagó, dejando la enseñanza de que “el servicio a los demás estaba por encima de todo”, manifestó su hija Carmen Marina Amador Molina.
“Mi papá sobre todo fue un hombre generoso, nos demostró que el servicio a los demás estaba por encima de todo, siempre estuvo al servicio de sus pacientes, yo recuerdo de niña que para atender a sus pacientes, si tenía que salir a la 1:00 de la mañana, por el medio que fuera, él se trasladaba, fue un padre dedicado y entregado y como hombre, un guerrero hasta el último día”.
“FUE UN MAESTRO”
El doctor Reyes manifestó que “para nosotros los médicos fue un maestro, la persona que nos ha enrumbado en el camino de la neurología y para mí fue especial como colega, como maestro, persona, médicos como él difícilmente vas a encontrar”.
Los restos del doctor César Amador Kühl descansarán en Matagalpa, ciudad de donde era originario, al lado de sus padres y de su primera esposa, “mi papá hubiera querido que lo recordaran con una sonrisa, con mucha alegría, con un espíritu de servicio, como él era”, dijo su hija Carmen Marina Amador.
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