La travesía por la fase de grupos del Mundial de Brasil ha dejado sin empleo a, por lo menos, cinco de los 32 entrenadores que comenzaron el torneo y tiene en vilo el futuro de otros tres. Dos italianos, un colombiano, un francés, un portugués, un bosnio y un surcoreano nutren desde hace días esta bolsa de empleo para un público muy específico: directivos de federaciones y clubes.
Y en los próximos días otros tres técnicos pueden sumarse para colgar sendos avisos clasificados en los que, como anexo a su extenso currículo estará, con letra resaltada la nota: con experiencia en Brasil 2014. Ellos son Reinaldo Rueda, Safet Susic y Hong Myung-Bo, quienes esperan la valoración que hagan las federaciones del desempeño de las selecciones de Ecuador, Bosnia y Corea del Sur.
Césare Prandelli anunció que deja el banquillo de la selección italiana tras perder con Uruguay, por 1-0, el 24 de junio. Ese resultado puso fin a una decepcionante campaña de la Azzurra de la que él se definió como el principal responsable, aunque antes de irse alegó que se sintió “robado” tanto por la expulsión de Claudio Marchisio como por no haber mostrado la roja directa a Luis Suárez tras morder a Giorgio Chiellini.
“Lo mejor para Honduras es que me vaya”, afirmó el entrenador colombiano Luis Fernando Suárez minutos después de la goleada por 3-0 que le infligió Suiza el 25 de junio y que dejó a Honduras con las manos vacías: sin puntos al cabo de tres partidos.
El francés Sabri Lamouchi puso fin a su etapa como seleccionador de Costa de Marfil el día que Grecia les arrebató in extremis el pasaje a la fase de los dieciséis mejores del Mundial. “Mi contrato llega al fin en este Mundial y no habrá continuidad. Pueden percibir por qué”, declaró el técnico de 42 años.
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