Luis Eduardo Martínez M.
“Si hubo algún caso esporádico de que por problema en los datos se agotó el zapato para varón, se le daba zapato de niña al alumno, pero con el permiso de los padres, porque se les explicaba y les decíamos: ‘Si desea le damos este par y usted lo cambia o se lo da a una de sus hijas que también estudie’”, explicó Pravia.
De los niños que se quedaron sin el paquete escolar, porque el día de la entrega no fueron a clases, Pravia señaló que el Mined los entregará posteriormente.
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José Adán tiene 11 años y casi deja de ir a la escuela en la comunidad El Tepeyac, al norte del municipio de Matagalpa, por las burlas de niños mayores, quienes “me pasaban ‘rebanando’ (molestando) por los zapatos que nos dieron. Es que eran para niña”.
Según el relato del niño, los alumnos del mismo centro le decían diversas frases peyorativas relacionadas con la sexualidad, al tiempo que le preguntaban si usaría los zapatos que el Ministerio de Educación (Mined) entregó junto con mochilas y útiles escolares a los estudiantes de aquella pequeña escuela.
Pero, igual ocurrió con casi todos los varones, quienes recibieron calzado femenino y medidas pequeñas, por lo que la mayoría de los padres de familia ha optado por buscarle venta a los zapatos y poder adquirir unos que les sirvan a sus hijos.
Juan Isaac tiene 15 años y es uno de los 24 alumnos del sexto grado. Él dice: “A todos nos dieron zapatos, pero a los 14 varones también nos dieron zapatos de mujer. Eso está mal hecho y todos los alumnos y los padres estaban enojados”.
Solo diez pares de zapatos eran para varones y se los dieron a los niños de primer grado, mientras que en el caso de las niñas, el calzado resultó con numeración muy pequeña, explicó Julio Armengol Acevedo Urbina, quien tiene una pulpería a la que han llegado padres de familia a pedir que les ayude a vender los zapatos.
“Solo he logrado vender dos pares a ochenta córdobas cada par”, dice el comerciante.
Acevedo considera que “esto que hicieron es una burla, porque si tenían pensado hacer eso, los profesores hubieran pasado un listado con las medidas (de calzado) tanto de mujeres como varones”.
Julio Méndez tiene dos niños que estudian en la misma escuela. Él considera que “todo está bueno porque dieron mochilas, cuadernos, borradores, lápices y los zapatos, y es una ayuda, pero lo malo es que a la mayoría de los varones les dieron zapatos de mujer”.
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