A los 14 años Iggy Azalea dejó Australia para buscar un espacio dentro de la industria musical. Comenzó limpiando casas en Miami y probó lanzando sencillos gratis a través de internet.
La rubia de 24 años se convirtió en una artista novedosa para la industria al ser blanca y rapera, un género dominado por la raza negra en Estados Unidos. Sin embargo, a pesar del “bullying” contra Iggy, ella mantuvo firme que sus grandes influencias era Eminen —también blanco y rapero— y la aún recordada Missy Elliot.
Fue con el éxito Fancy que la australiana saltó a la fama. El tema logró colocarse por cuatro semanas en el primer puesto, hazaña que igualó a Los Beatles, según Billboard. La revista Forbes la nombró la reina del verano también por tener los dos temas más descargados de la temporada. Incluso artistas como Steve Aoki, Jennifer López, Ariana Grande y T.I. ya se han rendido al talento de Iggy.
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